El 23 de febrero de 2009, Boyd Gaming, un operador de Casinos de Las Vegas, le ofreció a Frank Fertitta III, presidente y CEO de su compañía rival Station Casinos comprar algunos de los activos de la empresa por un valor de $ 950 millones. Sin embargo, Fertitta intentó compensar la frágil economía ofreciéndole un trato a sus tenedores de bonos, pero la oferta no le atrajo a la mayoría de los bonistas y el acuerdo fue rechazado.
El 3 de febrero de 2009 Station decidió presentarse en concurso preventivo voluntario para declarar la bancarrota o para proponer nuevos términos para saldar la deuda que asciende a los $ 2.3 billones de dólares. Asimismo, algunos de los inversores junto con Fertitta estaban ofreciendo invertir $ 244 millones en el acuerdo como parte de los nuevos términos. El día 2 de marzo de 2009 es la fecha límite propuesta para los tenedores de bonos para votar a favor o en contra del acuerdo; Stations ya ha omitido el pago de los intereses que vencieron en el mes de febrero.
De acuerdo con Bill Lerner, Analistas de Casinos, Boyd planea un flujo de capital proveniente de los casinos Station de $ 250 millones. Fitch and Moody’s, agencias de calificación de Bonos, están proyectando un compás de espera para decidir sobre esta posición. Los inversores están confundidos sobre si deben aceptar o no el ofrecimiento de Boyd.
En el año 2007, los mayores tenedores de acciones de Station, Frank, Lorenzo Fertitta y la firma Colony Capital en el momento de mayor apogeo de las compras, declararon que van a trabajar en la reorganización al tiempo que estudian la propuesta de Boyd Gaming. Sin embargo, la gerencia de Colony Capital se negó a hacer algún comentario al respecto.
Durante la década pasada, Boyd y Station eran unos de los jugadores más importantes operando en los casinos de Las Vegas. Debido a la recesión, los ingresos de Station se derrumbaron un 19% y el flujo de capital cayó un 25% en el último trimestre, y el 26 de febrero de 2009 es la fecha tope para enviar el informe de pérdidas y ganancias de Boyd. Si Boyd logra tener éxito, Station puede llegar a desligarse de una serie de casinos.